Chihuahua, Chih.— La lucha interna en Morena por la candidatura a la alcaldía de Chihuahua rumbo a 2027 ya estalló y lo hizo con señalamientos directos de corrupción, uso de recursos de origen incierto y acusaciones de simulación política.
La aspirante morenista Martha Serrano lanzó una dura crítica contra la diputada local Brenda Ríos, a quien acusó de no aclarar el origen del dinero con el que ha financiado espectaculares, encuestas costosas y una intensa promoción personal en la capital del estado.
Serrano cuestionó públicamente cómo Ríos puede costear espectaculares cuyo precio mensual ronda decenas de miles de pesos, así como estudios demoscópicos que no están al alcance de cualquier militante, lo que —dijo— contradice los principios de austeridad y honestidad que presume la llamada Cuarta Transformación.
Acusaciones de corrupción y simulación política
La crítica fue más allá del gasto publicitario. Martha Serrano dejó entrever que el problema no es solo el dinero, sino la falta de transparencia sobre su procedencia, lo que abre la puerta a sospechas de financiamiento irregular en una etapa donde formalmente no hay campañas.
Además, Serrano puso en duda la identidad política de Brenda Ríos, al asegurar que no representa al morenismo auténtico, recordando que ha participado en otros proyectos políticos y que ahora busca cobijarse bajo las siglas de Morena únicamente por conveniencia electoral.
“Que explique de dónde sale el recurso y cuáles son sus principios”, ha sido el mensaje reiterado de Serrano, quien incluso propuso un debate público para evidenciar las diferencias entre quienes, asegura, sí construyeron el movimiento y quienes solo llegaron cuando ya estaba en el poder.
“Unidad”, pero con guerra interna
Por su parte, Brenda Ríos ha intentado bajar la intensidad del conflicto, afirmando que será un “factor de unidad” dentro de Morena, aunque dejó claro que la candidatura deberá definirse a través de encuestas, las mismas que hoy están en el centro de la polémica.
Sin embargo, el intercambio de señalamientos deja claro que la guerra interna ya comenzó, y que Morena en Chihuahua enfrenta un escenario de división temprana, con acusaciones que podrían escalar conforme se acerque la definición del proyecto rumbo a 2027.
Morena dividido antes de tiempo
Lo que debería ser un proceso interno ordenado se ha convertido en un choque de acusaciones que exhibe fracturas, ambiciones personales y un partido que, al menos en Chihuahua capital, parece más ocupado en pelearse por el poder que en defender un proyecto político común.
Mientras tanto, la ciudadanía observa cómo la supuesta “unidad” de Morena se diluye entre espectaculares, encuestas millonarias y señalamientos de corrupción que nadie termina de aclarar.




